miércoles, 25 de marzo de 2009

Los derechos humanos de los delincuentes

Por Roberto Gargarella *
Cíclicamente reaparecen los miedos generados por la inseguridad y, con ellos, el discurso público vuelve a inundarse de bravatas altisonantes que, por su repercusión, conviene tomarse en serio. Quisiera concentrarme aquí en algunas de las expresiones que circulan en estos días, vinculadas con la relación aparentemente excluyente o de suma cero que existiría entre la protección de las víctimas y la defensa de los derechos de los delincuentes. La idea aparece en expresiones como la que dice que “en este país mueren inocentes mientras se protegen los derechos humanos de los delincuentes” o “estoy cansado de los derechos humanos de los delincuentes”. ¿Qué se quiere decir con tales expresiones?
Una primera posibilidad sería que tales afirmaciones involucran un juicio descriptivo como el siguiente: “en los hechos, hoy, en la Argentina, se están favoreciendo los derechos humanos de los delincuentes, mientras se descuidan los derechos de las pobres víctimas”. Apenas reflexionamos unos instantes sobre esta idea, sin embargo, se advierte que ella es, más que falsa, groseramente falsa. Resulta demasiado obvio que en nuestro país en la actualidad se violan cada día, y de modo gravísimo, los derechos de los que cometieron (o son acusados de haber cometido) ofensas hacia los demás, muy especialmente si ellos provienen de sectores económicamente desaventajados. Esas violaciones gravísimas incluyen la detención por años de personas a las que no se les ha probado la comisión de delito alguno; la privación de libertad a personas que han cometido delitos menores, y condiciones extremas, brutales, violentas para los que ya están encerrados. Es decir, descriptivamente, lo que la realidad nos muestra, sin ambages, sin ambigüedades, sin margen de duda alguno, es exactamente lo contrario de lo que aquella proposición vendría a sugerir. Si hoy tenemos un problema grave en materia de inseguridad, entonces, sin dudas, ése no es el de que el Estado argentino se está excediendo en la protección de los derechos de los delincuentes.Una segunda posibilidad sería que al decir “estamos cansados de los derechos humanos de los delincuentes” se esté haciendo referencia a una explicación referida a la imposibilidad material de proteger, al mismo tiempo, los derechos de las víctimas y los derechos de los criminales. Pero esta respuesta también es, fundamentalmente, falsa: en los aspectos más básicos, resulta obvio que se pueden hacer ambas cosas al mismo tiempo. Asegurarles a todos un juicio justo (escuchar a los acusados; asegurar que las pruebas de un juicio no sean inventadas); impedir la tortura; no encerrar a quien no ha sido encontrado culpable de ningún crimen; evitar que se trate a los detenidos como animales es perfectamente compatible con tener un presupuesto adecuado en materia de seguridad, o velar por la recuperación de las víctimas y la restauración de sus derechos. Es decir, no es en absoluto cierto que si queremos cuidar la seguridad de “los buenos ciudadanos” sea necesario, de algún modo, reducir los cuidados básicos hacia delincuentes.Tercero, la afirmación sobre el “exceso” de respeto hacia los derechos de los delincuentes podría ser normativa, es decir, estar dirigida a afirmar que “debe darse menos protección a los derechos de los delincuentes, porque ellos no se merecen ningún cuidado, dada la gravedad de lo que han hecho”. Ahora bien, si las dos observaciones anteriores eran –en su esencia– fácticamente falsas, ésta es valorativamente inaceptable. Hay cantidad de problemas serios con esta idea. Primero, respetar los derechos de los delincuentes no significa premiar a los criminales ni dejar de reprocharles sus eventuales faltas, sino impedir que se los trate inhumanamente, o que se condene a inocentes porque “necesitamos condenar a alguien”, como muchas veces ocurre. Segundo, los derechos no están reservados para los que se comportan decentemente o los que no cometen faltas (graves), sino para todos, por el solo hecho de ser personas. Tercero, los derechos no son disponibles o removibles de acuerdo al humor de algunos, sino lo contrario de ello: su virtud es, por suerte, la de no estar sujetos a la buena voluntad de nadie.Finalmente, puede que con la idea de “los derechos humanos de los delincuentes” se esté pensando en que, en nuestro país, algunos o muchos eventuales culpables de crímenes no quedan encerrados. Pero esta idea también es muy pobre. Primero, tenemos una proporción de presos alta y creciente, y no baja. Segundo, si hay gente responsable de crímenes que no es condenada debido a las argucias o trampas de sus abogados, ésa no es responsabilidad de los “derechos humanos”, por lo que conviene no ensuciar el término de ese modo. Tercero, si lo que ocurre es que algunos no quedan detenidos porque no se prueba su culpabilidad, eso no es un “exceso” de respeto de los derechos, sino sólo un acto justo, porque nadie quiere que se encierre a los que no son culpables de delito alguno (¿o sí?). Finalmente, pero esto da para otra discusión, no es cierto –por fortuna– que las únicas respuestas que tenemos a mano frente al crimen son las respuestas extremas, draconianas, que empiezan, como en nuestro país, con la privación de la libertad en condiciones infrahumanas. Es decir, condenar no es ni debe ser igual a “dejar encerrado a alguien”.Decir lo dicho no implica decir que debemos actuar como si en la sociedad no hubiera delitos, ni comportarnos de modo ingenuo, ni dejar de reprochar con firmeza las faltas que se cometan en nuestra sociedad. Decir lo dicho implica afirmar que, no importa el grado de irritación que tengamos, o la antipatía que nos produzca algún grupo, o los deseos de venganza que nos provoque una situación de injusticia, no tenemos que poner en cuestión el valor de seguir tratando a todos –a todos– con dignidad y respeto. Más importante aún: tenemos que aprender a reconocer que, al respetar los derechos básicos de los criminales no estamos insultando a las víctimas. Como he tratado de mostrar, los cuidados extremos hacia las víctimas del delito de ningún modo, y en ningún sentido, necesitan del maltrato hacia quienes las han ofendido.

* Doctor en Derecho, profesor de Derecho Constitucional (UBA-UTDT).

miércoles, 18 de marzo de 2009

¿Te acordarás Marce del Ferrocarril?

Por Vecinos de El Chorizo

CARTA ABIERTA A MARCELO TINELLI

Marcelo: ¡sí! ¡Hay un lugar donde vivir! Venite.
Estimado Marcelo: luego de escuchar tus declaraciones en el programa de Rial, donde tan claramente expones la pesadilla que están viviendo vos y otras personas en Buenos Aires y coincidiendo plenamente con tus expresiones de:

"La entiendo perfectamente a Susana (Giménez), si me mataran un ser
querido también pediría la pena de muerte, y yo también estoy cansado de los derechos humanos a los presos".

"La gente ya no sabe como vivir, ni siquiera nos podemos mudar porque
¿adónde vas a ir? Todo el país es inseguro".

"Hoy te matan por el pancho y la Coca (Cola)".

"miramos el país como si fuera una película, nadie se hace cargo de nada. Yo no digo que hay que hacer la ley bruta pero algo hay que hacer".

"la inacción es lo que genera todo esto y nos estamos acostumbrando a tres o cuatro muertes por día que aparecen en los medios y esas son solas las que aparecen. Hay decenas, cientos de muertes más. Acá nadie se hace responsable de las cosas".

"Salís a la calle y te matan a vos, a tu hijo, de seis tiros. Vos vivís en un
country cerrado, en un edificio con rejas, y los delincuentes andan sueltos".

"Nosotros no tenemos que encargarnos de esto (...); nosotros damos trabajo a la gente, entretenemos. ¿Por qué tenemos que estar controlando la cuadra, la casa, el barrio? Pagamos nuestros impuestos para que alguien vele por nosotros"
Un grupo de vecinos del asentamiento El Chorizo, ubicado en una zona rural de la provincia de San Juan, sensibilizados por tus palabras, nos reunimos en asamblea y decidimos darte una solución. Nuestro barrio es humilde, te aclaramos, pero no hay inseguridad. O por lo menos la inseguridad que sufres vos en la gran ciudad. Si la memoria no nos falla aquí no han matado a nadie. Por lo tanto hemos decidido, por
unanimidad, darte un lugarcito en nuestra barriada.

Hemos decidido esto porque ninguno de nosotros olvida tu valioso trabajo de "entretenimiento" durante casi las dos últimas décadas. Que coinciden con las más duras recordadas por muchos de nosotros. De hecho, nuestro asentamiento está ubicado en las antiguas vías del ferrocarril. ¿Te acordarás Marce del Ferrocarril?


Ese que en los '90, cuando empezabas tu carrera meteórica, Neustad nos "aleccionaba", no nos "entretenía", diciéndonos que había que privatizarlo porque nosotros, o el estado, tenía que subvencionarlo. Hasta que por suerte desapareció. El ferrocarril, digo. Sin embargo pasó algo curioso.

Muchos perdieron el trabajo, otros la forma de transportarse y por ende el trabajo y otros que vivían de los que vivían gracias al tren también perdieron el trabajo. Dicen que un millón de personas tuvieron que emigrar a las ciudades. ¿Será cierto? Pero lo más increíble es que el estado, o sea nosotros, seguimos subvencionándolo. Sí, podes creer, vos, yo, nosotros, los que pagamos impuestos. Pero no todas fueron pálidas, algunos salimos ganando.


Gracias a Menem que lo hizo, Neustad que nos lo vendió y vos que nos sacaste la mufa, ahora tenemos donde vivir. Fueron épocas duras, pero por suerte vos estabas allí para entretenernos.

¿Te acordarás Marce en los '90 cuando abrieron los mercados y cerraron las fábricas?
¿Cuando privatizaron YPF y se popularizaron los piquetes? Si te debes acordar. Era cuando el 1 a 1 que te permitía mandar los muchachos que trabajaban con vos a otros países para burlarse de los lugareños.

Que gracioso. Después de buscar laburo todo el día, llegábamos a nuestro rancho para poder verlos y divertirnos junto con ustedes. ¿Que boludos los italianos, no? Que divertido, menos mal que estabas vos para entretenernos.

Por habernos entretenido tanto en esos amargos momentos es que te haremos un lugarcito en nuestro asentamiento. Ya hablamos con el puntero de turno y nos dijo que solo te cobrará $500 por la parcela. Si nosotros pudiéramos te ayudaríamos, pero nos agarra en mal momento porque ya hicimos la tómbola para buscar fondos para la operación de Yésica.

La Yesi es hija de una niña de 14 años desnutrida, que nació con una malformación. Marce: ¿Sabias que en Argentina mueren 20 niños por día por desnutrición? ¿Casi una tragedia no? Pero volvamos a la tómbola. No nos quedó otra porque como te imaginaras La Yesi no tiene obra social, y en el hospital no tienen insumos. Esto también empezó en los '90 Marce. ¿Te acordarás? Era cuando mostrabas las chicas pulposas. Que buenas estaban Marce. Parece que estábamos demasiado entretenidos porque llegaron unos tipos de unos organismos internacionales que nos decían que para pagar la deuda externa había que bajar los gastos en salud y educación.

¿Te acordarás? Parecía un blooper de VideoMach. Tal vez no te acuerdas, y lo entiendo, porque no podes estar en todas: buscando gente de quien burlarte, chicas que quieran mostrar los pechos por unos pesos, coordinar con los del programa, la publicidad, la fama.

Lo de la educación no nos importa tanto. Por aquí ya casi nadie va a la escuela.
¿Sabías Marce que en la Argentina para el 2001 no superaban el 25% los jóvenes entre 20 y 24 años con secundaria completa? Igual a nosotros no nos complica, porque para cosechar uva, tomate y trabajar en la construcción no nos exigen la secundaria. De hecho, menos mal que ni siquiera nos exigen la primaria o saber leer y escribir.

Menos mal Marce, sino estaríamos realmente jodidos.

Tu parcelita estaría al lado de la de los Carrizo. Son buena gente. Si hubiera trabajo trabajarían de seguro. Don carrizo toma mucho, pero nunca le ha pegado a nadie que no sea su mujer o sus hijitos. Dicen que se puso malo desde que Carlos, el hijo mayor, tuvo el accidente. Se cayó del camión de la cosecha y lo aplastó el trailer. La policía no sabía si ponerlo como accidente de tránsito o de trabajo.


¿Sabías Marce que en el 2008 murieron más de 8100 personas en accidentes de tránsito? ¿Y que en ese mismo año murieron más de 1000 en accidentes de trabajo? Es impresionante. ¿No Marce? Pareciera un castigo de Dios. Igual a Carrizo no le importó como lo anotaron, solo le importó que Carlos muriera y dejara su novia e hijita desamparadas.

Volvamos a tu parcelita Marce. Es la más alta del asentamiento, por lo que es improbable que se te inunde en la época de lluvia. Igual en San Juan no llueve mucho. No hay agua potable, pero por unos pesos te llenan unos tachos y listo. Lo que si, tienes que asegurarte unos mangos a fin de semana para tal fin.

Tampoco creo que tengas problema en conseguir trabajo. Tal vez puedas ser locutor de radio. Aquí son tan malos que lo único que hacen es imitarte a vos. Llegas a
venir vos y los flacos se tienen que hacer vecinos nuestros. Quedarían, realmente, en la lona.

¿Como no le van a dar trabajo a Marcelo Tinelli? Educado (¿terminaste la secundaria vos, no?), blanco, alto, con toda la facha y la mosca. ¿Como hiciste Marce para que te vaya tan bien cuando la mayoría de los argentinos quedaba en la pampa y la vía? Y después la mayoría en la pampa y nosotros en la vía ( ja, ja un chistecito de los tuyos).

Que capo sos Marce. Te confieso que por momentos te tengo envidia.
Pero nunca como para matarte, tranquilo.

Hablando de muerte, acá me recuerda doña Carmen que si hubo un hecho de sangre. No en nuestro asentamiento, pero el Sordo, como le decían, era vecino nuestro. Lo mató la policía un día que se escapaba con un televisor y un dvd robados.

Le gritaron: ¡ALTO!, pero no escuchó. No lo comentaron ni en las radios pedorras de
acá. Se le había roto el suyo y quería verte, cueste lo que cueste, decía. Eras su ídolo.
Igual, como dice la Su: el que roba tiene que morir. ¿O el que mata?

Bueno, no se, alguien siempre muere de todas maneras.

Bueno Marce, no queremos distraerte más con cosas sin importancia. Sabemos que pronto contaremos con tu vecindad, ya que si bien es una comunidad humilde, se aleja mucho del infierno de vivir en un country encerrado y al acecho de una turba de mal vivientes esperando arrebatarte la vida.

Un afectuoso saludo, te esperamos.

Vecinos de El Chorizo

PD: Acá comemos panchos, pero con Tuya (Cola). La vida vale mucho menos.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Es América Latina, la región de las venas abiertas

No asistimos en estas tierras a la infancia salvaje del capitalismo, sino a su cruenta decrepitud. El subdesarrollo no es una etapa del desarrollo. Es su consecuencia. El subdesarrollo de América Latina proviene del desarrollo ajeno y continúa alimentándolo. Impotente por su función de servidumbre internacional, moribundo desde que nació, el sistema tiene pies de barro. Se postula a sí mismo como destino y quisiera confundirse con la eternidad. Toda memoria es subversiva, porque es diferente, y también todo proyecto de futuro. Se obliga al zombi a comer sin sal: la sal, peligrosa, podría despertarlo. El sistema encuentra su paradigma en la inmutable sociedad de las hormigas. Por eso se lleva mal con la historia de los hombres, por lo mucho que cambia. Y porque en la historia de los hombres cada acto de destrucción encuentra su respuesta, tarde o temprano, en un acto de creación.
EDUARDO GALEANO
Calella , Barcelona, abril de 1978

lunes, 23 de febrero de 2009

Recuperar la Estación, una gran deuda en esta ciudad.




Esta imagen refleja la desidia y el abandono de nuestra estación. Los trenes no pasan más por ella y nuestros gobernantes quieren utilizarla para otros fines. Supermercados, shoppings son ideas que rondan sus cabezas. Me pregunto porque no utilizarla para lo que es, para lo que fue construida UNA ESTACIÓN DE TRENES.

Se compra con euforia un tren bala y no se piensa en el gasto innecesario y lo inútil de su función.

Aquí les dejo un cuadro con datos que fundamentan la consigna:" NO AL TREN BALA, SI AL TREN PARA TODOS"
NO al Tren Bala Elitista, antinacional y antidemocrático.
5000 millones de dólares y más deuda externa.
1000 Km de vías.
Solo comunicará 4 ciudades.
SI al Tren para TodosPopular, ecológico, económico.
3100 millones de dólares. 1900 millones de dólares menos que para el "Tren Bala".
18000 Km de vías reconstruídas a nuevo.
Llegará a cientos de ciudades y pueblos
Para la anulación del proyecto del tren bala.

lunes, 16 de febrero de 2009

Facebook es de la CIA.

Facebook es un experimento para la manipulación global

Es una sofisticada herramienta financiada por la Agencia Central de Inteligencia CIA de los EE.UU. Se la utiliza para el reclutamiento de agentes y para la recopilación de información en el planeta
Por Walter Goobar Analista internacional Para UNO Medios
Aunque se presenta como un inofensivo sitio web de redes sociales, que tiene como finalidad facilitar las relaciones interpersonales, el portal Facebook, que reúne a más de 70 millones de usuarios a nivel mundial, es en realidad un experimento de manipulación global. El popular Facebook es una sofisticada herramienta financiada por La Agencia Central de Inteligencia (CIA), que no sólo la utiliza para el reclutamiento de agentes y la recopilación de información a lo largo y ancho del planeta, sino también para montar operaciones encubiertas. La más reciente y exitosa fue la movilización internacional contra las Farc, lanzada desde Facebook a comienzos de este año. En teoría, Facebook es una herramienta de comunicación social que permite contactar y archivar las direcciones y otros datos de los amigos y familiares que conocemos. Pero también constituye una mina de informaciones para los servicios de inteligencia que explotan estos datos, y que gracias a Facebook, saben todo sobre sus usuarios.La enciclopedia electrónica Wikipedia presenta a Facebook como un sitio web de redes sociales. Los usuarios pueden participar en una o más redes, en relación con su situación académica, su lugar de trabajo o región geográfica.Millones de usuarios ofrecen de forma voluntaria información sobre su identidad, fotografías y listas de sus objetos de consumo favoritos.Uno recibe generalmente por correo electrónico un mensaje como el de aquí arriba, de parte de un amigo que con buenas intenciones –y sin saber lo que esto implica–, lo invita a inscribirse y participar en Facebook. Lo que no saben es que esos datos van a parar directamente a los discos duros de las computadoras de la Agencia Central de Inteligencia de los EE.UU.El controversial sistema Beacon que utiliza Facebook hace un seguimiento de las actividades de todos los usuarios y sus asociados, incluyendo aquellos que nunca se registraron en Facebook o los que desactivaron sus cuentas con este sitio Web.En Facebook participan los 16 servicios de inteligencia de los Estados Unidos, comenzando por la CIA, el Pentágono y el Departamento de Defensa. Todo lo colectan y todo lo guardan. Nada se les escapa: fotos, correos electrónicos, conversaciones, imágenes, música y cualquier otra información relevante. Con eso establecen perfiles psicopolíticos y cuadros de contactos de cada usuario.La población de Facebook crece a razón de dos millones de personas por semana con lo cual la CIA está accediendo a una fenomenal base de datos que contiene las relaciones entre 70 millones de personas desde la escuela primaria y a lo largo de toda su vida. “Facebook, al igual que PayPal, es un experimento social de perfil neoconservador”, afirma el periodista Tom Hodgkinson, del diario británico The Guardian.Aunque el proyecto fue concebido por Mark Zuckerberg, la cara real detrás de Facebook es Peter Thiel, inversor de capital de riesgo y cofundador y presidente del sistema de pago en línea PayPal.Thiel dice que PayPal demuestra que no sólo se puede encontrar valor en objetos, sino también en las relaciones entre los seres humanos. En realidad, PayPal es una manera de mover dinero alrededor del globo sin restricciones, saltándose todos los controles de divisas”.Otro de los personajes detrás de Facebook y de Thiel es René Girard, un gurú de Stanford, que sostiene que el comportamiento humano funciona por deseo mimético, un concepto cada vez más utilizado en operaciones de inteligencia.Girard afirma que la gente se mueve como un rebaño y se copia una a otra sin mucha reflexión. Para Thiel, el objeto de deseo es irrelevante. Todo lo que se necesita saber es que los seres humanos tienden a moverse en manada.Desde diciembre de 2006, la CIA utiliza Facebook para reclutar nuevos agentes. Al igual que otras empresas u organizaciones sin fines de lucro, la incursión de la agencia de espionaje en Facebook es parte de una nueva estrategia. En otros organismos gubernamentales existen estrictas regulaciones federales que guían el reclutamiento y contratación, pero la CIA es una agencia exenta, lo que significa que tiene su propia autoridad de contratación y no es auditado. “No es necesario obtener ningún tipo de permiso para poder incluirnos en la red social”, dice la CIA.Dólares marcadosEl portal vale cientos de millones de dólares y fue creada con dinero de Greylock Venture Capital, un fondo de inversión que tiene un fuerte vínculo con la CIA.La más reciente inyección de capital a Facebook –27,5 millones de dólares– fue liderada por Greylock Venture Capital. Uno de los socios de Greylock es Howard Cox, que –según The Guardian– pertenece nada menos que el ala de inversión en capital de riesgo de la CIA.Creada en 1999, su misión es la de “identificar y asociarse con compañías que estén desarrollando nuevas tecnologías para ayudar a proveer soluciones a la Agencia Central de Inteligencia”.Colombia: Un caso testigoUna minuciosa investigación realizada por el periodista Pascual Serrano del diario digital Rebelión, revela como Facebook fue utilizado para armar una campaña internacional contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc)El 4 de febrero se celebró en todo el mundo una movilización contra las Farc. Los medios destacaron la espontaneidad de la iniciativa, supuestamente originada desde Facebook al que presentaban como una red social para los estudiantes.Loas medios insistieron que todo partía de “un ingeniero civil de 33 años reconvertido en informático y afincado en la ciudad colombiana de Barranquilla”.La izquierda colombiana, organizaciones de Derechos Humanos y familiares de retenidos por las Farc criticaron duramente esa movilización a la que calificaron de guerrerista y partidista porque negaba la posibilidad de una salida dialogada al conflicto, ignoraba los crímenes cometidos por los paramilitares y el ejército y apostaba por una solución exclusivamente militar al gusto del gobierno de Álvaro Uribe, los sectores militares, las empresas de armamento y del gobierno de Estados Unidos.Entre los grupos de usuarios de Facebook hay títulos elocuentes: Un Millón de Voces Contra las Farc (130.000 inscriptos), Mil Personas que odian a Hugo Chávez (1.300 abonados) y Yo También quiero ver Muertos a los de las Farc (8.200 usuarios), lo que da idea de su línea ideológica en lo referente a Colombia.Facebook recuerda a una novela de John Le Carré en la que detrás de los títeres están los titiriteros.

martes, 10 de febrero de 2009

Increible pero real.



Cuando vi esta fotografía me sorprendí por demás. Si, es el mismísimo Hugo Moyano (líder de la CGT) acompañando a la presidenta y saludando (¿en representación de los argentinos?) al Rey Juan Carlos de España. Sinceramente me encantaria saber: ¿como fue presentando el lider de los trabajadores ante estas autoridades?,¿ que saben de él en otros paises?, tengo muchisimos cuestionamientos para esta imagen que creo dificil poder responder sin pensar en los innumerables negociados que Moyano tiene con el gobierno. UNA VERGUENZA

jueves, 5 de febrero de 2009

Empezamos por el final

Si alguna vez discutimos las condiciones que generan la delincuencia, o la promueven, podríamos pensar en terminar con ella.
Por: Jorge Lanata en http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=15399&pagina=6

Discutimos la cárcel para nuestros jóvenes. Estamos empezando la discusión por el final. Al Estado argentino le preocupa la edad en que una persona puede ser imputable para castigarla. Como política hacia la juventud suena bastante pobre, ¿no? Nadie discute cómo educar, becar, trabajar, ayudar, formar a los jóvenes. Sólo cómo encarcelarlos. El delito parece ser una cuestión de azar, de geografía, de horarios (¿o de raza?). Se cree que si la población carcelaria subiera de 60.000 a 3.000.000, el delito terminaría. Algo así como que la población dispuesta a violar el derecho a propiedad o a la vida es estable, y se trata de identificarla, procesarla y ponerla a resguardo de por vida. Actuamos frente a los jóvenes como si ellos hubieran hecho el mundo; ellos y no nosotros. Tenemos hijos por azar, para que vivan nuestra vida, porque se pinchó el forro, porque ya es hora, porque creemos que unen a una pareja desunida, porque sí y porque –a veces– queremos tenerlos y son fruto del amor por alguien. Después, los tiramos en el colegio, pensando que es en ese sitio donde van a educarlos. Como el Estado desprecia a los maestros, hacemos lo propio: si un profesor aplaza a nuestro inocente niñito, decidimos que la culpa es del autoritarismo escolar, de la burocracia, del ministerio, pero jamás de la dulce palomita. Nos calificamos “amigos” de nuestros hijos cuando ellos esperan, en silencio, que seamos sus padres. Les transmitimos nuestros sueños: nada mejor que “salvarse”; la vida a veces da batacazos y se trata de esperarlos: esforzarse no vale la pena. Les dejamos absolutamente claro que tener es mejor que ser: un Mini Cooper, unas Nike, un buzo de GAP, un culo divino y un par de piernas largas (porque también se pueden tener personas). Les hacemos “sentirse parte”: de los vips, las tarjetas de crédito platino, el pase libre. Les exigimos que sean lindos, que estén despiertos y se muestren divertidos. Les vendemos drogas al efecto (¿o los jóvenes se las venden a sí mismos?) y después perseguimos a los más pobres por usarlas. Un día, el Dr. Frankenstein notó que el monstruo no lo obedecía. Y comenzó a temerle. Por supuesto, ya era tarde. ¿Es ésta una apología de los pibes chorros? Nada más lejano. Estoy diciendo que ninguna película se empieza a ver por el final. Si alguna vez discutimos las condiciones que generan la delincuencia, o la promueven, podríamos pensar en terminar con ella. Nos asusta que roben. Que roben en una sociedad que sólo condena a los pobres que roban. Nos asusta que maten. Eso los vuelve imprevisibles. ¿Quién les venderá las armas? ¿Otros jóvenes o los adultos? Nos paraliza que no le den importancia alguna a la vida. ¿Le damos, nosotros, importancia a la vida de ellos?